Nuestra relación con el mundo del perro viene de lejos, desde el deporte y la convivencia, no desde el diseño. Y en algún momento, simplemente empezamos a trasladar eso a lo que sabíamos hacer: dibujar. Así comienzan los primeros retratos tipo cartoon, pequeñas ilustraciones y encargos puntuales para gente cercana.
DoggyGraphics nace casi sin darnos cuenta
No como un proyecto planificado, sino como una consecuencia natural de algo que ya formaba parte de nuestro día a día.
Poco a poco, ese “hobby” empieza a tomar forma. Surgen logotipos para clubes, diseños de camisetas, ilustraciones personalizadas… y DoggyGraphics se convierte en un pequeño servicio dentro del estudio.
Las redes sociales hacen el resto. Sin grandes estrategias, empiezan a llegar clientes de fuera. Primero casos aislados, luego de forma más constante. Hemos trabajado para clientes de todo el mundo, desde Australia hasta Canadá, desde Argentina hasta Finlandia, aunque con una presencia especialmente fuerte en países de Europa central y Estados Unidos.


Cuando el mundo se paró
Durante años, DoggyGraphics convive con el resto de proyectos como una línea más. Pero con la llegada de la pandemia, el contexto cambia por completo.
Muchos de nuestros clientes habituales frenan su actividad. Desaparecen eventos, se reduce la inversión en marketing y gran parte de las PYMEs entran en pausa. Sin embargo, al mismo tiempo, la gente tiene más tiempo. Y ese cambio, aparentemente pequeño, genera una oportunidad inesperada.
Aumentan los encargos personales, los retratos, las ilustraciones hechas por puro disfrute. Y es ahí donde DoggyGraphics, que llevaba activo desde 2016, da un paso adelante casi sin proponérselo. Durante esos meses, se convierte en la principal fuente de ingresos del estudio.
Doggygraphics hoy
Hoy sigue siendo una parte activa de nuestro trabajo.
Seguimos creando ilustraciones para clientes de todo el mundo desde nuestro estudio en Ávila, combinándolo con el resto de proyectos.
No deja de ser una línea más dentro de lo que hacemos, pero es una de las más cercanas.
De las que nacen sin presión, crecen solas y, de vez en cuando, sorprenden.










